domingo, 25 de febrero de 2018

Fotos varias de la vida cotidiana de Japón

Hace rato que no subía un post con solo fotos salteadas de lo que me voy encontrando en las calles de Japón. Aquí va:

Ya sabíamos de los hombres anuncio y los camiones anuncio, pero es la primera vez que veo esto.

Visto en Shibuya.

Mujer anuncio enfrente de la estación de Ueno.

Camión anuncio circulando por Omotesando en Harajuku.

Esta foto desde la estación de Akihabara no se va a poder tomar más porque están construyendo un nuevo edificio que tapará esta vista. 

Japoneses comiendo en un pequeño negocio en Akihabara.

Moda en Ueno.

Mucha gente en Takeshita.

Mucha gente en Omotesando.

Por fin pude ver Star Wars (la acaban de quitar de cartelera el 26 de febrero) y éste es el próximo estreno esperado.
Inglés incorrecto en la entrada del gimnasio.

Tanuki gigante en Mashiko.

Cerámica con el estilo de Mashiko, en Tochigi.

Comiendo postre en un plato de cerámica de Mashiko.

Miércoles de ceniza en Japón: muchas iglesias dejan caer un poco de ceniza en la cabeza en lugar de marcar la frente. Adecuación de la Iglesia en un país en donde los cristianos son minoría.

Una de las muchas entradas a la estación de Shinjuku.

Shinjuku con el Hyatt Park al fondo.

Había como 6 grados en Kamakura cuendo ellas estaban tomando esas fotos...

Moda en Shinjuku.

Estacionamiento de carriolas en la entrada de un restaurante "baby friendly".

Cobijas para bebé de oferta en Harajuku.

martes, 20 de febrero de 2018

Daigoji, en Kioto 京都の醍醐寺

Daigoji es uno de esos lugares que no aparece en todas las guías turísticas pero que vale la pena visitar. Está ubicado en el monte Kamidaigo al que se llega en autobús desde una parada que está un poco escondida atrás de la estación de Kioto.

El Bentendo es el edificio más fotografiado del complejo, sobre todo en otoño con las hojas rojas de los arces que lo rodean.

El complejo fue destruido por el fuego en las guerras Onin (1467-1477) y reconstruido por Toyotomi Hideyoshi, quien se caracterizó siempre por la opulencia. Es por eso que se pueden ver detalles como el de esta puerta, del estilo puro de Toyotomi. 
La puerta Karamon solo era abierta para dejar pasar a los mensajeros del emperador.

El jardín Sanboin es lo que más me gustó de Daigoji. Se respira la paz y calma que provocan los jardines japoneses, pero además hay notas como pinos de cientos de años de edad o islas con formas pre-determinadas.

Estas tres piedras se llaman Kamo no sanseki, y representan estados del río Kamogawa, en cuyas orillas están las terrazas de Pontocho.

Esta roca representa el flujo.

Éstas dos representan el agua estancada y el agua que rompe.

Tsurushima 鶴島, la isla que representa a una grulla tomando el vuelo. El puente de la derecha es el cuello del ave.


Ésta es la isla Kameshima 亀島, que representa a una tortuga (la cabeza estña del lado derecho). El matsu (pino) que está en el caparazón de la tortuga tiene más de 600 años de edad.
Esta isla representa la calma.

Esta piedra se llama Fujito ishi y representa a Amida Buda. 

El jardín Sanboin fue diseñado por Toyotomi Hideyoshi.


Después de descansar un poco en el jardín seguimos caminando hacia los otros atractivos de Daigoji. Pasamos por la puerta Niomon:

La puerta está aquí desde 1605.

Capilla auxiliar.

Esta pagoda de 5 niveles es el edificio de madera más antiguo de Kioto. Su construcción empezó en el año 936 y terminó en 951. Es tesoro nacional.








Daigoji es un complejo lleno de edificios, jardines y templos que vale la pena visitar si se está más de 2 días en Kioto. Es un paseo de por lo menos medio día que nos transporta a los años de gloria de Toyotomi, un lugar lleno de historia, calma y con pocos turistas.

viernes, 16 de febrero de 2018

Ichigo-gari いちご狩り : cosechar y comer fresas.

Esta semana hicimos ichigo-gari en la prefectura de Tochigi. Ichigo 苺 quiere decir fresa y gari se deriva del verbo karu 狩る , que significa cazar, cosechar. Así que literalmente fuimos a cosechar fresas. Es una actividad famosa en el área, cuyas fresas (tochi-otome) son las más finas de Japón.


Esta es la entrada del lugar, aquí compramos nuestros boletos para entrar. 
Cada boleto costó 1,400 yen. 

Con boleto en mano buscamos en el mapa el invernadero que nos fue asignado.


Así se ven los invernaderos. Fuimos entre semana así que no había mucha gente, pero los días feriados está lleno, a veces no se puede caminar con mucha libertad.


Se trata de buscar las fresas más suculentas, cortarlas y comerlas. 

Al entrar recibes un plato como el que tiene el señor de la foto de arriba.

Yo haciendo ichigo-gari.   :)

Bote para arrojar la parte verde de la fresa.

Algunos invernaderos tienen límite de tiempo: se puede estar comiendo fresas durante una o dos horas, pero escogimos uno que no tenía límite de tiempo. 
¡Puedes estar comiendo fresas enormes durante todo el día por solo 1400 yenes!

Después pasamos a comer a un restaurante famoso entre los locales. Comida fusión japonesa-italiana.

Riquísimo.

Vista desde la mesa.

Me gustó el lugar para lavar las manos afuera del baño.

Me encantó esta idea. La hoja era natural.

Ichigo-gari es una actividad ideal para los que tienen niños porque los infantes se divierten mucho escogiendo, cortando y comiendo las fresas.

No satisfechos con las casi 50 fresas que cada uno comimos durante las dos horas que estuvimos ahí, compramos este paquete de fresas que también estaba muy barato.